Reflexiones sobre el código de ética



El tema de la ética me llama mucho la atención, puesto que implica un abrise la crisma entre lo deontológico y lo ontológico propiamente dicho, por ello, le pido una disculpa enorme a usted, lector, lectora, lectore, que tendrá que leer mis pensamientos in extenso sobre este tema. A continuación, pues, presento un decálogo sobre qué cualidades debería de tener alguien dedicado a las humanidades. 

1. Empatia: por enorme que sea nuestro deseo de conocimiento, no debemos de olvidar que trabajamos con seres humanos, en este tenor, es fundamental recordar que existen culturas, idiologías y experiencias que no nos pertenecen. Investigar con seres humanos en el campo de las ciencias sociales suele pensarse como una actividad inocua, pero lo cierto es que el llegar a preguntar sobre cómo una comunidad vivió una guerra, o como una persona vivió una experiencia traumática, puede desembocar en un problema emocional que llegue, incluso a atentar contra su propia vida. El reconocer este tipo de riesgos nos acerca a dos de los pilares de la ética en la investigación con seres humanos: el reconocimiento de la autonomía de los individuos estudiados y la no maleficiencia (o la mínima maleficiencia de la población estudiada).

2. Curiosidad: sin ella dudo mucho que cualquier proyecto se lleve a cabo. El estar al pendiente no solo de las problemáticas sociales, sino también de nuestro entorno ecosistémico es más que indispensable cuando se trata de describir una realidad o el funcionamiento de un sistema.

3. Crítico: hay que dudar de todo, de lo que nos dicen y aun de lo que decimos nosotros. Esta habilidad ayuda al humanista, por un lado, a encontrar posibles áreas de investigación en su campo de estudio, y por el otro, a darse cuenta si llega a errar en algo. No se trata nada más de señalar errores, sino también de reconocer aciertos.

4. Honestidad: la honestidad es una base en la ética relacionada al trabajo con humanos. Sin embargo, la honestidad ejercida en su totalidad puede probocar entorpecimientos en la labor investigativa, por ello, es cierto que hay que ser honestos con nuestros propios ideales y ser lo más acercados posibles a nuestros motivos de investigación, ya que esto puede acarrear problemas legales al infringirse la Ley Federal de Uso de Datos en Manos de Terceros del Estado Mexicano y, en específico, con el código del Estado Jalisciense. Por otro lado, también es desleal e ilegal el no reconocer la participación de los otros integrantes de una investigación, o bien, el plagiar, debido a la protección de los derechos de autor.

5. Comunicación: un humanista debe de manejar habilidades para comunicarse adecuadamente en diferentes ámbitos. Por un lado, debe de tener un vagaje que le permita comprender textos académicos para su propia formación, así como también emplearlo para seguir desarrollando trabajos y evitar malentendidos. Por otra parte, es fundamental que el humanista sea capaz de comunicarse en un ambiente informal y accesible para el grueso de la población. Sustento esta visión en dos pilares: por un lado, el hablar en un lenguaje no académico acercará al humanista a informantes de todo tipo, lo cual aumenta la cantidad potencial de base de datos. En segundo lugar, el manejar diferentes registros atiende a una necesidad social: la divulgación científica. Pienso que si queremos un mundo más democrático, acercar la información a la mayor cantidad de personas es un paso enorme para este fin. Asimismo, esto brinda la oportunidad a las comunidades estudiadas de saber qué se dice sobre ellas, sin la necesidad de usar un diccionario técnico. (Reconozco que puede parecer una visión reduccionista, pues para brindar la información a todos es indispensable saber leer, y en ese sentido estamos lejos de alcanzarlo. No obstante, las nuevas tecnologías, así como las redes sociales abren una oportunidad a acercanos a este propósito. No ignoro, tampoco, que el desarrollo de investigaciones formales y con un lenguaje técnico especializados son necesarios para seguir avanzando con nuestros respectivos campos de estudios y que no son lo mismo un texto de corte enteramente cientifico que uno de divulgación científica).

6. Observación: de la mano de la curiosidad, la observación, como el primer paso del método científico, no puede faltar. Este nos ayuda a reconocer fenómenos de nuestra realidad, lo que nos da pie a indagar en ella. Asimismo, nos permite ser críticos y auto-críticos en nuestras labores. 

7. Prudencia: sirve para reconocer si un trabajo puede poner en riesgo nuestra integridad, o la de otros y permite sopesar si vale la pena realizar una investigación con base en los riesgos-beneficios de la misma. De la misma manera, nos ayuda a reconocer, junto con la empatía, si nuestras preguntas en la obtención de un corpus, si estamos provocando un mal potencial a nuestro informante. 

8. Responsabilidad: es, sin más, hacerse cargo de las actividades y consecuencias de un proyecto, cualquiera que este sea.

9. Apertura mental: con ello me refiero a no juzgar una tradición, una cultura o un fenómeno en parámetros, por un lado, bueno y malo; y por el otro, occidental. Hay que tratar de describir los fenómenos con un criterio crítico. Asimismo, hago referencia a ser capaz de dialogar diferentes posturas con otras personas de forma no violenta. 

10. Compromiso social: en cada ocasión hay que recordar que los datos, las investigaciones y los conocimientos no sirven si se quedan solamente en el librero, sin nadie que las lea, mucho menos las practique. El humanista debe, en principio, colocar su conocimiento para intentar ayudar a general igualdad en el mundo. 

    Aunque me he referido con mucha frecuencia a este decálogo a la labor investigativa, no es la única área laboral en la que un humanista se puede desempeñar, están, además, de la clasica docencia y promoción cultural las siguientes oportunidades: 

1.Diseño editorial. 

2. Correción de estilo. 

3. Escritura creativa. 

4. Crítica literaria.

5. Redacción. 

6. Asesor lingüístico.

7. Recursos humanos. 

8. Traducción (en algunos casos).

9. Actuación.

10. Política.

    Le pido nuevamente disculpas por tener que leer tan largo texto, pero espero que no sea en vano y que usted y yo tuviéramos algún punto en común. Dígame, por favor, ¿qué piensa usted al respecto?

Comentarios

  1. ¡Hola Oswaldo! Me parecen super pertinentes las características de los profesionales de Humanidades que presentas, creo que coincidimos en la mayoria. Una de las características que más me sorprendió fue la prudencia, ya que es una aptitud que no había tomado en cuenta cuando pienso en los profesionales de Humanidades, pero que sin duda es muy importante ya que al trabajar directamente con individuos debemos buscar no dañar a nadie y tratar de ejecutar una investigación.

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    1. Querida Ana Luz:
      Me alegra que mi "decálogo" te parezca pertinente, y ya vi que coincidimos en varias (a decir verdad, creo que muchos habremos de coindicir en varias por nuestra formación). Y sin duda creo que tenemos que ser prudentes no solo con los demás sino también con nosotros mismos: hay que buscar no dañar, pero tampoco ser dañados. Pienso que casi ninguna investigación vale la vida.
      ¡Te mando un fuerte abrazo, querida!

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  2. Querido Oswaldo, me encantó tu nube y el decálogo que hiciste, concuerdo ampliamente contigo (pusimos casi las mismas) y es que valores como la empatía y la tolerancia tienen que estar si o si presentes. Fíjate que me parecen muy pertinentes las áreas laborales que escribes, no se me ocurríria la de política, ni actuación, ni RH. Como siempre te escribo con mucho cariño y te mando un abrazo.

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  3. Hola Oswaldo c:
    me pareció muy acertado el poner las habilidades de comunicación y el compromiso social dentro de tu decálogo, pues sin la habilidad de compartir de forma clara y concisa las ideas que creamos estas no podrían ser estudiadas desde diferentes perspectivas y comprendidas, por lo que no podrían ser utilizadas dentro de nuestra sociedad para su progreso. Además, al ser conscientes de nuestro compromiso con la sociedad tenemos una mejor perspectiva de los objetivos que queremos lograr y las aplicaciones que buscamos con nuestras ideas y proyectos.
    Creo que no había considerado la Actuación dentro de los campos laborales ligados a nuestras carreras, pero es una posibilidad interesante y considero que las habilidades que estamos formando ahora podrían ser utilidad en esta área.

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